La fuerza de ventas se traduce en diversos matices que pueden afectar directamente al resultado comercial de la empresa. Uno de estos matices es el posicionamiento de marca, que es el lugar que ocupa en la percepción mental del cliente el producto o servicio a comercializar.
Es muy importante para conseguir el posicionamiento focalizar la dirección de la publicidad y que ésta no se pierda en un campo demasiado amplio y poco segmentado. Es decir, en el momento que se conozca el mercado, hay que segmentarlo y dirigir nuestros esfuerzos a ese sector específico.
Se debe desplegar un mensaje, claro, relevante y coherente, dirigido al sector elegido. Ser fiel al mensaje es una señal de seriedad y de compromiso, un paso afianzado hacia el éxito en el posicionamiento y por tanto en la venta.
Sin duda el equipo comercial puede complementarse con diferentes estrategias y el posicionamiento de marca es una de las que no pueden obviarse puesto que puede significar la diferencia entre el éxito o el fracaso en la venta.









